Periodos y duración
El partido se divide en cuatro periodos de igual duración, con pausas entre ellos. El reloj se detiene cuando el juego se interrumpe, de modo que el tiempo efectivo es siempre menor al tiempo total transcurrido.
El polo acuático tiene un reglamento pensado para que el juego sea dinámico, físico y justo. Estas son las claves para entender qué ocurre dentro del agua y por qué.
El partido se divide en cuatro periodos de igual duración, con pausas entre ellos. El reloj se detiene cuando el juego se interrumpe, de modo que el tiempo efectivo es siempre menor al tiempo total transcurrido.
Cada equipo dispone de un tiempo limitado para finalizar su ataque. Si no lanza a portería dentro de ese plazo, pierde la posesión. Esta regla evita el juego pasivo y obliga a decidir con rapidez.
Salvo el guardameta dentro de su zona, ningún jugador puede tomar o tocar el balón con las dos manos a la vez. Toda la técnica de pase y lanzamiento nace de esta limitación.
Son infracciones leves, como obstruir a un rival que no tiene el balón o empujarse para ganar posición. Se sancionan con un lanzamiento libre que reanuda el juego sin mayores consecuencias.
Las faltas graves apartan al jugador durante un lapso, dejando a su equipo con una persona menos. Es la situación de superioridad numérica que tantas veces define los partidos.
Cuando se impide una ocasión clara de gol cerca de la portería, se concede un lanzamiento desde una distancia fija, en un duelo directo entre lanzador y guardameta.
Más allá del reglamento, el juego se organiza en torno a un puñado de enfoques. Conocerlos ayuda a leer las decisiones de cada equipo.
El equipo protege espacios en lugar de marcar a un rival fijo. Exige coordinación y comunicación constante para cubrir el centro sin dejar huecos.
Cada jugador se responsabiliza de un rival concreto, siguiéndolo por el agua. Premia la condición física y la capacidad de anticipar el movimiento.
El equipo mantiene la posesión, mueve el balón con paciencia y busca abrir un espacio de lanzamiento limpio antes de que se agote el reloj.
Tras recuperar el balón, el equipo corre hacia la portería rival para finalizar antes de que la defensa se organice. Es el momento más rápido del juego.
¿Querés ver cómo se aplican estas reglas en la cancha?
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